Límites para cuidarnos

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Escrito porLic. María Laura Barragán

30/06/2023

Muchas veces cuando hablamos de limites pensamos en padres educando a sus hijos, o en reglas que maneja una institución y nos limita hasta qué punto están permitidas o no ciertas conductas.

Pero hoy hablaremos de otro tipo de límites: los interpersonales y los propios.

Una dificultad que se observa de manera habitual en las consultas de los pacientes es el no saber y/o poder establecer límites saludables con los demás o con uno mismo.

«..y tuve que ir a esa fiesta para que no piensen mal de mí, por más que había tenido un día terrible y lo único que esperaba eraquedarme en casa, no me quedaba otra.. ”; “..sinceramente ya me tiene tan cansada pero no puedo decirle que no a él… se supone que tengo que ser una buena esposa ”; “..no importa cómo me sienta tengo que poder cumplir con ellos”; “..es que yo la conozco somos amigas y se va a enojar si no la ayudo..”; “..yo estaba tan tapado de trabajo pero no podía no hacerles ese favorcito, siempre lo hago y cuentan conmigo”; “.. ya varias personas me dijeron que no le tolere esas actitudes, pero no me sale decirle nada”; “es que si le digo que no me siento culpable…”; “yo tengo que poder con todo esto, siempre lo hago…»

¿Qué son los límites?

Los limites saludables son aquellos que se generan con el objetivo de proteger la propia estabilidad mental y emocional. Es decir, los límites son las expectativas y necesidades que nos ayudan a sentirnos seguros y cómodos en nuestras relaciones interpersonales. Cada persona y cada vinculo es único y tienen sus propios límites que identificar.

¿Por qué es importante establecer límites?

El poder establecer límites sanos es de gran importancia para la construcción de la propia identidad, el equilibrio emocional y el bienestar propio e interpersonal. Es importante que desde edades tempranas se eduque a los niños en conciencia emocional y autoconocimiento para que puedan identificar sus propios límites saludables. Como así también, enseñar el derecho que tiene cualquier persona a establecer dichos límites y como realizarlos de manera efectiva y sana.

Conocer nuestros propios limites y establecer limites interpersonales saludablemente contribuye a la autonomía personal y al respeto por uno mismo, lo cual forma parte de nuestro autocuidado. A su vez, genera mayor autoestima, contribuye al desarrollo de la asertividad y de relaciones interpersonales más satisfactorias.

Ser capaz de decir que no, corresponde a entender que los demás pueden reconocernos por lo que somos, aunque no estemos de acuerdo con ellos. Decir que no, resalta nuestras necesidades y hace que el otro entienda que somos personas diferentes con sus propias necesidades que considerar y respetar.

Las investigaciones concluyen en que es más fácil responder a una solicitud con un “sí” porque decir “no” genera sentimientos de incomodidad y saca a relucir emociones negativas, como la culpa, la vergüenza, el miedo. Otras veces no logramos decir que no por las posibles consecuencias que creemos nos puede generar. Pero dichas consecuencias a menudo son sobreestimadas por nosotros mismos, ya que no necesariamente conducen a las catástrofes imaginadas.

Por supuesto, no todas las personas tienen problemas para decir que no. Parece que algunos tienen más dificultades que otros.

¿Alguna vez no has sabido decir que no a cosas que no querías hacer y terminaste realizándolas por compromiso? ¿Soportaste en alguna ocasión malos tratos o actitudes por parte de los demás por no decir o explicar cómo te hacían sentir? ¿Terminaste yendo a un lugar o haciendo un favor que hubieses preferido no hacer? ¿En algún momento te exigiste tanto a vos mismo aun sabiendo que no te sentías emocionalmente bien para cumplir con esas exigencias?

A veces nos sentimos exhaustos o emocionalmente saturados porque nos cuesta decir que no, y cargamos con más de la cuenta. No saber poner límites tiene sus consecuencias.

 

¿Cuáles son las consecuencias de no poner límites?

1. Mayor inseguridad en ti mismo y en la capacidad de tomar decisiones.

2. Confusión en cuanto a lo que verdaderamente quieres, e incluso, en cuanto a la identificación de quién y cómo eres.

3.Dependencia de los demás para sentirte seguro, valorado y definido.

4. No lograr maneras sanas para poner los límites. Es decir, cuando lo haces enojándote y agrediendo, o cuando te agredes a ti mismo a través de la culpa y el autorreproche.

 

Para mantener relaciones saludables, que beneficien a ambas partes, poner límites es esencial. Es fundamental respetarnos a nosotros mismos, saber hasta dónde los demás pueden llegar sin inferir en nuestro bienestar. Esa es la finalidad de un límite. Ahora bien, decirlo puede ser sencillo, pero llevarlo a la acción es complejo.

Algunos beneficios de poner límites saludables:

  • Permite expresar tus principios, valores, opiniones, y necesidades.

    • Otorga valor y escucha a tu propia opinión.

    • Genera comunicarse de manera asertiva.

    • Permite mostrar la propia vulnerabilidad al círculo de confianza.
    • Decir que “No” sin sentimientos negativos al respecto.

    • Recibir un “No” como respuesta sin que genere inseguridad o sentirlo como algo personal. 

Lo que para ti puede ser un límite congruente, para otra persona puede no serlo, por eso es importante que pongas límites a través de la asertividad.

 

Algunas estrategias a la hora de comunicarnos:

 

  • Asertividad elemental: se trata de explicar nuestra postura de forma sencilla, directa.

¿Te vienes a tomar algo al salir del trabajo?

No, gracias, tengo cosas que hacer en casa esta tarde.

  • Asertividad empática: se trata de ponernos primero en el punto de vista del otro, validar sus sentimientos y argumentos y luego exponer el nuestro.

Entiendo que vas mal de tiempo y veo que estás muy agobiado, pero no puedo ayudarte a terminar el informe, lo siento, tengo trabajo acumulado yo también y tampoco tengo tiempo, a lo mejor puedes pedir a otra persona que te eche una mano.

Siento que se te haya roto el coche, pero justamente este fin de semana no puedo prestarte el mío, lo necesito. Siento no poder ayudarte esta vez, pero me gusta que cuentes conmigo en otra ocasión cuando necesitas ayuda.

  • Banco de niebla: puede ser útil frente a insistencias, cuando ya hemos probado otras formas, o cuando la persona nos presiona explícitamente. Se trata de dar una parte de razón al argumento del otro, pero manteniendo nuestra postura.

Sería de tontos rechazar esta oferta, si firma con nuestra compañía telefónica hoy se ahorrará mucho dinero y además le regalamos un móvil nuevo ¿se lo tramito ahora?

Es verdad, puede que sea una muy buena oferta, pero no quiero tomar esa decisión ahora, no es un buen momento.

  • Aplazamiento asertivo: es útil cuando nos sentimos sobrepasados o muy ansiosos y no podemos decidir con claridad. Postergamos nuestra respuesta hasta encontrarnos en condiciones de tomar una decisión.

Me ha surgido un problema en casa y no puedo venir el sábado a trabajar ¿Me cambias el turno? ¿No te importa verdad? Luego yo hago otro día por ti.

Pues no puedo confirmarte ahora, déjame que mire si tengo compromisos y te digo algo en unas horas.

  • Acuerdo asertivo: es útil cuando tememos que nuestra negativa lleve a interpretaciones erróneas sobre nuestras intenciones, personalidad. Es poder exponer nuestro punto de vista aclarando que no tiene nada que ver con juicios de valor sobre nuestra personalidad.

Si me quisieras me acompañarías a la fiesta.

No puedo acompañarte porque tengo que terminar un trabajo, no tiene

Para concluir a continuación se encuentran una serie de preguntas que pueden ayudarte a reflexionar acerca de tus relaciones interpersonales y los límites:

 

  • ¿Cómo reaccionas frente a un “No”? ¿Podrías haber reaccionado de una manera más saludable?
  • ¿Te ha pasado de recibir quejas de los demás por como te tomas los limites de otros?

  • ¿Cómo crees que va a responder tu entorno a tus límites? ¿tendrías que aplicarlos en más de un contexto?

  • Pensemos en una situación que te hubiese gustado decir “No”, pero no lo hiciste. ¿Cómo podrías haber expresado tu límite?

  • En qué aspectos de tu vida consideras que necesitas límites. Haz una lista con lugares o personas a las que te gustaría establecer algún límite saludable.

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